HSBC: Alemania paga el precio de la falta de inversión en infraestructura

Según un nuevo análisis de HSBC, Alemania se enfrenta a las consecuencias de décadas de falta de inversión en su infraestructura. El banco señala que la inversión pública no ha logrado compensar el deterioro de la red existente, principalmente a nivel de la administración local.
Los municipios y las regiones, que representan el 50% de la inversión total en infraestructura, se enfrentan a presiones del estado de bienestar y la inestabilidad de los ingresos fiscales. HSBC informa que la aprobación del Fondo de Infraestructura y Clima (SVIK) de 500.000 millones de euros y la exención del gasto en defensa superior al 1% del PIB señalan una nueva era para la política fiscal alemana.
El plan prevé un aumento del endeudamiento neto del gobierno central de aproximadamente 50.000 millones de euros en 2024 a 186.000 millones de euros en 2029. Alrededor de la mitad de los fondos del SVIK se destinarán anualmente al transporte, con énfasis en proyectos de carreteras y ferrocarriles.
En el sector de defensa, el presupuesto aumentará de 52.000 millones de euros en 2024 a 82.000 millones de euros en 2026, y casi la mitad se destinará a nuevas adquisiciones ya el próximo año. Sin embargo, HSBC enfatiza que aún es demasiado pronto para ver un impacto significativo del paquete en los datos económicos.
En junio, se habían invertido aproximadamente 20.000 millones de euros del presupuesto central y 5.000 millones de euros del fondo especial de las fuerzas armadas, una cantidad lejos del objetivo de 115.000 millones de euros para 2024. Según la previsión de HSBC, el impacto del paquete fiscal en el PIB se hará evidente gradualmente a partir del segundo semestre de 2026.