Copropiedad social: Críticas al nuevo proyecto de ley de vivienda

Organizaciones ciudadanas están expresando su preocupación por el nuevo proyecto de ley sobre "copropiedad social", que está en consulta hasta el 20 de agosto. Los temores se centran en la posible concesión de privilegios excesivos a los grandes contratistas, con un beneficio limitado para los ciudadanos.
El proyecto de ley tiene como objetivo abordar la falta de vivienda social en Grecia, donde hasta ahora no existía ninguna disposición relevante. El programa de "copropiedad social", establecido inicialmente por la Ley 5006/2022, prevé la cooperación entre organismos del sector público y contratistas privados para la construcción de edificios en terrenos públicos. A cambio, los contratistas explotarán la propiedad durante un cierto período, arrendando parte de ella a beneficiarios con criterios sociales.
Sin embargo, según se informa, el nuevo proyecto de ley incluye concesiones a favor de los particulares, como la reducción del porcentaje mínimo de vivienda social al 30% y el cambio del régimen de devolución de la propiedad al estado tras la expiración de la explotación. También existe preocupación por las excepciones de planificación urbana que favorecen a los contratistas.
El "Sindicato de Inquilinos de Tesalónica" es muy crítico y califica la "copropiedad social" como una "privatización encubierta". Las organizaciones ciudadanas piden un aumento del porcentaje de vivienda social, el establecimiento de un límite máximo de alquiler y la transparencia en el proceso de selección de los beneficiarios.
La arquitecta Tonia Katerini señala ambigüedades en el proyecto de ley y enfatiza que sigue la filosofía de la copropiedad clásica, beneficiando principalmente a los contratistas. Kostas Vourekas expresa su preocupación por la posibilidad de distorsiones en la planificación urbana.