Testosterona y próstata: Nuevos datos sobre el tratamiento

Estudios recientes indican que la terapia con testosterona no aumenta el riesgo de cáncer de próstata, revirtiendo una creencia médica arraigada.
Daniel Kelly, Profesor Asociado de Bioquímica en la Universidad de Sheffield Hallam, analiza este cambio, señalando que estudios antiguos de la década de 1940 relacionaban la testosterona con el desarrollo del cáncer de próstata.
Sin embargo, desde la década de 1990, las observaciones han demostrado que los hombres con testosterona baja a menudo desarrollan cáncer de próstata más agresivo. El 'modelo de saturación' argumenta que la próstata es sensible a la testosterona solo en niveles bajos.
Estudios modernos a gran escala confirman que la terapia de reemplazo de testosterona no aumenta el riesgo de cáncer de próstata y puede mejorar el estado de ánimo, la salud sexual y la masa muscular.
En hombres con cáncer activo, la reducción de testosterona sigue siendo un tratamiento, pero en algunos casos, la readministración bajo supervisión no aumenta el riesgo de recurrencia.
Los hombres que comienzan la terapia con testosterona deben someterse a controles regulares.
Fuente: ygeiamou