Científicos crean el primer esófago cultivado en laboratorio

Científicos del University College London y el Great Ormond Street Hospital (GOSH) han creado el primer esófago cultivado en laboratorio, restaurando la función del órgano en animales.
Los investigadores utilizaron el esófago de un cerdo donante, eliminando las células y preservando la estructura de soporte. Luego, repoblaron el tejido con células musculares de un cerdo receptor.
Según el estudio publicado en 'Nature Biotechnology', los animales receptores sobrevivieron durante al menos 30 días después del trasplante. Al sexto mes, los injertos habían desarrollado músculos, nervios y vasos sanguíneos funcionales, lo que permitía el transporte de alimentos. Los animales se alimentaron normalmente. Algunas estenosis fueron tratadas endoscópicamente.
El trasplante no requirió inmunosupresión, ya que el injerto se cultivó con las células del receptor.
Esta innovación ofrece esperanza para terapias personalizadas para niños con afecciones esofágicas, como la atresia esofágica.
El profesor Paolo De Coppi destaca la similitud entre el esófago de cerdo y el humano, y el potencial de utilizar tejidos de cerdo para crear injertos biocompatibles.
El equipo de investigación está trabajando para mejorar el proceso y realizar más pruebas de seguridad.