La paradójica atracción de Occidente

Se observa un fenómeno paradójico en Europa, que, aunque a menudo criticada, es un imán para muchos de Oriente Medio, África y Asia.
Los inmigrantes llegan por mar desde Turquía y otros puntos, buscando una vida mejor. Una pregunta que surge es por qué no eligen países con una cultura y religión similares, donde la integración sería más fácil.
La respuesta, según el artículo, es que en Europa disfrutan del apoyo de las ONG, beneficios, salud y educación gratuitas, y bienestar social. Al mismo tiempo, los críticos de Europa defienden a los inmigrantes, creando una contradicción.
Europa, con su estado de bienestar y tolerancia, permite que sus críticos vivan libremente, al tiempo que se ve presionada para resolver los problemas del mundo. Sin embargo, no puede seguir acogiendo a personas que no desean integrarse, reproduciendo las patologías que abandonaron.
La responsabilidad también recae en los europeos, que, en nombre del humanismo, se niegan a reconocer que la filantropía sin lógica puede conducir a la autodestrucción. Europa debe defender su identidad cultural para sobrevivir.