Rusia se enfrenta a la escasez de aviones en medio de la crisis de piezas

Rusia se enfrenta a crecientes desafíos para mantener su flota de aviones, ya que las sanciones han restringido el acceso a piezas de repuesto importadas. Las aerolíneas rusas se ven obligadas a buscar rutas de importación complejas a través de terceros países para asegurar piezas de repuesto críticas.
Según Reuters, los fabricantes de aviones rusos entregaron solo uno de los 15 aviones de pasajeros esperados este año. De los 700 aviones de la flota rusa, la mayoría son de la europea Airbus y la estadounidense Boeing, que detuvieron las entregas a Rusia tras las sanciones.
La situación se ve agravada por la falta de producción nacional de piezas de repuesto e ingenieros. Incidentes recientes, como el accidente de un Antonov An-24 y un ciberataque a Aeroflot, destacan la necesidad de mantener la flota.
El gobierno ha revisado los objetivos de producción, mientras que Rostec enfrenta desafíos para producir nuevos aviones con componentes rusos. Rusia continúa importando piezas a través de países como Turquía, China y los Emiratos Árabes Unidos.
El número limitado de aviones ha provocado un aumento en los costos de los boletos, lo que obliga a Moscú a buscar soluciones como la asignación de rutas locales a aerolíneas de Asia Central.