Turquía: Riesgo de crisis alimentaria por sequía

Turquía se enfrenta a un creciente riesgo de crisis alimentaria debido a la sequía prolongada y los fenómenos meteorológicos extremos.
La sequía y las heladas sin precedentes han causado daños significativos a las cosechas, lo que ha provocado escasez de alimentos y la desertificación de las zonas agrícolas. La sequía de 2025 fue una de las peores de las últimas décadas, con una precipitación media que registró el nivel más bajo de los últimos 52 años. Las regiones del Mar Negro y el Mediterráneo se vieron especialmente afectadas.
Las heladas exacerbaron la situación, afectando hasta el 70% de algunos tipos de fruta. Según el Instituto de Estadística de Turquía (TÜİK), la cosecha de fruta disminuyó un 30% y la de cereales un 12%.
La climatóloga Ezgi Kovancı de la Universidad de Adıyaman describe la situación como una "crisis de múltiples capas". La caída de los niveles de agua en los embalses y la reducción de las aguas subterráneas aumentan la vulnerabilidad de la producción.
La producción de carne roja y leche también ha disminuido, lo que aumenta la presión sobre los productores y los consumidores. Los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas han aumentado casi un 40% en 2025.
El periodista agrícola Ali Ekber Yıldırım destaca que las políticas agrícolas equivocadas están exacerbando la situación. Los expertos advierten de una profunda crisis alimentaria en algunas zonas, con posibles presiones migratorias.
La sequía, aunque menos dramática que los incendios y las inundaciones, amenaza igualmente las cosechas, los ingresos y la seguridad alimentaria.
Turquía es un importante proveedor de avellanas para la UE, produciendo dos tercios de la producción mundial.
Fuente: Deutsche Welle