Portaaviones: Superpotencias proyectan poder en el mar

A pesar del auge de los drones y su alto costo, los portaaviones siguen siendo importantes para proyectar poder y ejercer la diplomacia, especialmente en la creciente competencia entre China y Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había ordenado al USS Gerald R Ford (con un costo de 12.8 mil millones de dólares) navegar a Venezuela para intimidar al régimen de Nicolás Maduro. Mientras tanto, China encargó el Fujian, su primer portaaviones, en 2012, construido a partir de un casco de la era soviética.
Beijing considera que los portaaviones son un elemento integral para proyectar poder a nivel mundial, debido a su flexibilidad en posibles escenarios de conflicto, como un intento de 'reunificación' forzosa con Taiwán. El Reino Unido tiene dos portaaviones por valor de 6.2 mil millones de libras esterlinas, que utiliza para la 'diplomacia flotante'.
Aunque los rebeldes hutíes en Yemen atacaron el USS Harry S Truman con drones, los portaaviones están diseñados para ser difíciles de hundir. Rusia no ha tenido un portaaviones funcional desde 2017, y el fracaso en modernizar el Almirante Kuznetsov es indicativo de debilidades.