Alaska en el centro de atención mundial por la reunión Trump-Putin

La cumbre entre el entonces presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y Vladimir Putin en Alaska, colocó al estado en el centro de la atención mundial. La cumbre, celebrada en medio de la guerra en Ucrania, se consideró uno de los eventos más significativos en la historia moderna de Alaska.
Como informó el Anchorage Daily News, "Todos los ojos están puestos en Anchorage". El gobernador de Alaska, Mike Dunleavy, declaró que la reunión "pone a Alaska en el mapa mundial". El aumento de la demanda provocó un aumento vertiginoso de los precios de los hoteles, con habitaciones que cuestan entre $300 y $1,000 por noche.
Cientos de periodistas y funcionarios acudieron en masa a Anchorage, lo que provocó que las empresas locales aumentaran los precios. David Liles, gerente del Ramada by Wyndham, informó que la ocupación aumentó del 60% al 100%, con tarifas de habitación que oscilan entre $500 y $1,000. Los periodistas rusos se vieron obligados a dormir en un estadio deportivo debido a la falta de habitaciones disponibles.
A pesar de la interrupción, la mayoría de los lugareños parecieron apoyar la reunión. Una encuesta mostró que el 59% de los votantes registrados consideró apropiado invitar a Putin a territorio estadounidense.